lunes, 23 de abril de 2012

" LA ERA DE LA EQUILIBRIOCEPCIÓN " ( Resumen de mi libro) Sociedad y Política en el siglo XXI

"Siempre llega un tiempo distinto en el mismo espacio, cuando la síntesis de todo es vivir sonriendo"

*Capítulo I

-¿Que es la equilibriocepción?

Para iniciar, cabe refrescar el concepto de Equilibriocepción o el sentido del equilibrio, el cual es uno de los sentidos fisiológicos que permite a humanos y animales caminar sin caerse.

-La equilibriocepción de los conceptos

hoy en día ya en "el siglo de la juventud" vemos que ningún extremo, es la opción correcta, ni la adecuada en toda ciencia, en lo social, pensamiento, doctrina ,dogma, ideal ,sistemas económico o político, puesto que la verdad histórica, como los hechos en la actualidad, así lo demuestran, lo cual lo demostraré con más detalle posteriormente; es de conclusión que el ser humano y sus naciones deberían buscar un equilibrio en la evolución del mismo, en el caminar de la humanidad, las sociedades tienden a buscar el opuesto inmediato del sistema al que consideran fallido, por tanto pasan de un extremo a otro en la alternativa de solución, pero ya en esta era donde existe evidencia clara que los extremos son negativos para toda sociedad, la solución se debe dar mediante cambios graduales equilibrados, más que aquellos cambios radicales extremistas y así mantener una firme conducción en verdadera búsqueda de justicia social.


-El justo medio de Aristoteles

Para Aristóteles, la virtud consiste en un término medio que no es sinónimo de mediocridad sino un equilibrio entre los vicios de los extremos insostenibles, para él, el "valor" es un justo medio entre la "temeridad" y el "miedo".

Puede intuirse en esta concepción la simetría pitagórica también adoptada por Platón y así mismo del concepto de "medida", dominante en la medicina griega contemporánea del mismo Aristóteles. Al igual que los médios, para Aristóteles, el punto medio no es una abstracción en general sino que se aplica de acuerdo a las circunstancias de cada caso. EL hombre prudente, sabrá elegir el justo medio y en la actualidad en una sociedad que aprende de sus errores, se refleja como el inicio de una era de equilibriocepción.


*Capítulo II

-Advenimiento del fin de las sociedades extremas(marxismo y neoliberalismo)

Si ambos sistemas extremos demostraron no ser verdades absolutas, ni la mano blanca, invisible y mágica, ni la mano protectora reguladora, “Hoy la búsqueda del equilibrio de la sociedad o equilibriocepción (concepto que se da, por no ser la sociedad estática) son la solución a los problemas de la humanidad, la síntesis de las eras de nuestra historia” es importante saber que cuando la paloma alza un ala o el otra es para mantenerse en vuelo, siempre en búsqueda del equilibrio, buscar soluciones extremas significaría caer en picada como si la ave de la analogía optara por solo usar una de sus alas, sin importar por donde sopla el viento, ni todas las demás variables para mantenerse en vuelo, los “desastrosos fracasos” del socialismo de Estado, del capitalismo y de los distintos nacionalismos, son Tesis y Antitesis que nos dirigen en la actualidada la síntesis que se plantea en este escrito, la era de la equilibriocepción.

-el Fin de la era de los extremos

el denominado "corto siglo XX" que inicia desde el fin de la primera guerra hasta la caída del muro de Berlín, es considerada por el historiador inglés Eric Hobsbawm “la era de los extremos", pero desde mi punto de vista, aun se mantiene vigente y es solo el preámbulo de un nuevo orden global "la era de la equilibriocepción".

A partir de las transformaciones ocurridas durante el siglo XIX, que culminan con las unificaciones nacionales de los Estados europeos hacia fines de ese siglo XX, periodo en el cual hubo una extensa competencia entre dos de las más grandes creaciones de la modernidad: el estado moderno y la economía de mercado. La unificación territorial de ambas formas permitió asociar estados y mercados con el concepto de sociedad y de nación. Estados y Mercados modernos constituyeron no sólo las dos formas institucionales concretas nacidas de ¨la era de la revolución”,citando nuevamente a Hobsbawm, sino también dos modos diametralmente opuestos de sustentar el vínculo social a falta de una regulación comunitaria como la existente en las sociedades pre-modernas: el estado, por una parte, a partir de una forma de coordinación política que profita de la verticalidad de la toma de decisiones, el uso legítimo de la fuerza y la comunidad creada por los ciudadanos; el mercado, por el otro, apelando a la autorregulación de las decisiones tomadas de manera descentralizada y la racionalidad de los consumidores individuales. Ambos lograron generar también sus formas típicas de legitimación, que les son conferidas por los principios normativos de la democracia, la igualdad y la solidaridad en el caso del Estado, y por la libertad, la equidad y la eficiencia, en el caso del mercado. Los extremos de ambas opciones fueron mostrados con gran claridad por el antropólogo húngaro Karl Polanyi en su obra la Gran Transformación: tanto una sociedad liberada a los caprichos del mercado, como una entregada a los terrores del totalitarismo, podían, cada una por sus propias lógicas autodestructivas, llegar a ver destruidas las bases más elementales de la sociedad: el ser humano y el vínculo social.

La primera y segunda guerras y la posterior guerra fría juegan un papel prepoderante en la historia del enfrentamiento entre estos dos principios. En primer lugar, el reparto del mundo que significó a la vez, la consolidación de los estados nacionales y la ampliación de los mercados y las áreas de influencia; en segundo lugar, la confrontación directa entre estas dos formas opuestas de coordinación social con sus correlatos normativos asociados a discursos políticos.

Una vía intermedia que lograron desarrollar algunos países fue la del estado social, más tarde conocidos como “estados de bienestar” donde se intentan conjugar en mayor o menor medida ambos principios; el contrato social entre capital y trabajo implícito en lo que ha venido a denominarse “modo de regulación fordista” refleja la solución dada en el contexto de la posguerra en los países centrales, y que permitió un período de crecimiento económico y el establecimiento de condiciones de vida inéditos. En el mundo en desarrollo, este período marcó un movimiento masivo de la población hacia la vorágine de la vida urbana y la modernidad, en un proceso no exento de traumas y la persistencia de estructuras atávicas.

La confrontación entre ambos principios se pensó terminada con la caída del comunismo, la crisis de los estados de bienestar y su desmantelamiento, y la conversión de los organismos internacionales desde el énfasis productivista con que surgieron al alero del tratado de Bretton-Woods, a otro meramente financiero y eficientista (es decir, desde una orientación más bien mixta en que la política jugaba un rol fundamental, a otra exclusivamente mercantil).

Mirando retrospectivamente, más allá de los efectos del colapso de la Unión Soviética y la rápida conversión al credo liberal que fue predicada a los ex países comunistas, la jugada magistral del mercado –o en realidad, de sus sostenedores- fue lograr plantearse en la esfera global (gracias a sus características intrínsecas) como el único mecanismo de coordinación capaz de enlazar la creciente complejidad de las interconexiones a nivel planetario sin la aparente necesidad de una autoridad política, esto es, confiando únicamente en los arreglos privados autorreforzantes de organismos como la OMC o el FMI que lograban imponer su propia normatividad mercantilizada a través de sus agendas. Esta “aparente-indiscutible-superioridad” chocaba, sin embargo, constantemente con la realidad y la necesidad de reproducción de las sociedades y de las personas mismas. La creciente necesidad de organismos que regularán los flujos de capital especulativo, que aseguraran la autodeterminación de las políticas nacionales en los países menos favorecidos y que permitieran establecer bienes públicos trasnacionales (una legislación protectora de las personas y su dignidad de carácter vinculante, una divisa internacional para los intercambios, etc.) se hizo evidente con crisis financiera.

La fe en que las “buenas intenciones” de los “emprendedores” que manejan los mercados internacionales iba a ser suficiente para regular esta sociedad global y lograr mayores niveles de bienestar para el conjunto de la población, se transformó abruptamente en condena y desprecio. De todas partes del mundo se clama hoy por una reintegración del estado en la regulación de las economías nacionales. De todas partes, además, se coincide en que los paquetes de medidas propuestas por los distintos estados nacionales no será suficiente para levantar la choqueada economía de libre mercado y sus fatales consecuencias para las personas más vulnerables (para quienes, hay que decirlo, una nueva crisis no es ninguna novedad). Y como si se tratara de reescribir el libro de Polanyi, la constitución del G-20 y las propuestas allí planteadas suponen la necesidad de volver a equilibrar las fuerzas: la autoprotección de la sociedad frente al peligro inminente de su descomposición en manos del mercado autorregulado.

Ahora bien, el nuevo escenario no deja de plantear nuevas dudas igualmente inquietantes de cara al futuro. ¿Podría esperarse de este escenario, un nuevo período de confrontación entre las lógicas opuestas del Estado y el mercado?, ¿de la coordinación política versus la coordinación mercantil? ¿Se dará paso, ahora, abiertamente, a la confrontación bajo la forma de un “choque de civilizaciones”, oriente versus occidente, como propone Samuel Huntington?

Algunos autores plantean la emergencia de un nuevo régimen de regulación a nivel global que estaría regido por la tercera gran creación de la modernidad: la ciencia. ¿Supondrá la nueva etapa, la constitución de una forma de coordinación global basada en el manejo del conocimiento? Esto equivaldría, necesariamente, a la asimilación de las “buenas prácticas” de las experiencias extremas tanto mercantiles como estatales, y también de aquellas vías intermedias, engendrando una nueva normatividad que ya no reverencie tanto a uno u otro polo, sino que se base en el saber acumulado luego de un largo siglo de historia social, llegando al fin de la “era de los extremos” e iniciando "la gran era de la equilibriocepción" donde "no importa el color del gato sino que cace ratones" como manifestara el líder chino Deng Xiao Ping.

El futuro de la humanidad en una era de equilibriocepción, será antecedida de una continua agitación en el mundo entero, será antecedida casi con seguridad de política violenta y de cambios políticos con acontecimiento realmente violentos, "conflictos sociales, las pugnas entre élites, los desiquilibrios institucionales y las circunstancias diarias ", pero que dará como resultado en sintesis una era de equilibriocepción, la humanidad de tener un futuro reconocible en aquella época venidera, no podrá buscar respuestas en su pasado,ni en su presente, pero aprendiendo de ellos se debe encaminar en la equilibriocepción, cabe recalcar que la verdad jamás destruye, sólo a aquellos que prefieren vivir en la mentira y es necesario que la humanidad se prepare para asumir un nueva orden mundial y reconozca la era de la equilibriocepción, soportando primero el corto periodo del fin de los extremos, de manera optimista.

"Carpe Diem quam minimum credula postero, Carpe Diem aprovecha el momento, no lo malgastes, Carpe Diem, Aprovecha el día y no confíes en el mañana, Carpe Diem no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, Carpe Diem vive cada momento de tu vida como si fuese el último, Carpe Diem"


*Capítulo III

-Después del fin de las sociedades extremas viene La búsqueda del equilibrio de la humanidad (la era de la equilibriocepción)

El equilibrio natural se restablece con tendencias de izquierda o derecha, esto es como el equilibrista con la barra inclinado a un lado y al otro buscando el equilibrio, siendo la única manera que se mantiene sobre la soga de la evolución natural de los acontecimientos y así sigue su curso, sigue avanzando.

-El nuevo orden socioeconómico mundial de centro (centro-izquierda o centro-derecha)

Los partidos extremistas de izquierda o derecha seguirán existiendo pero la verdad es que tendrán planes de gobierno y prácticas de centro ya sea de tendencia izquierda o derecha dependiendo de sus principios primigenios.

*Capítulo IV

-Caracteristicas de La era de la equilibriocepción

---Gobernando con enfoque de. contingencias

---Creando Capital social de buena fe

---La Equilibriocepción política democrática (políticas de consenso)

Una problemática se resuelve mediante esta teoría de la equilibriocepción con la suma de posibles soluciones y no la resta definitiva de alternativas de solución.

De encontrar un paradigma negativo la solución no puede ser opuesta e inmediata, la solución debe ser en búsqueda de la equilibriocepción con cambios graduales para no crear caos ni resultados nefastos como la verdad histórica lo demuestra.

---Cooperación(socialismo) con competencia(capitalismo)

---Economía mixta

------(Libre empresa con
intervencionismo selectivo)
------(Búsqueda permanente del equilibrio fiscal)
------(Políticas sociales de eficiente distribución de riquezas)
------(Incentivo en comercio internacional con protección nacional)

* capítulo V

-Algunos dicen¡¡¡¡UTOPÍA!!!

no se utiliza como título la palabra equilibrio, sino la palabra equilibriocepción debido que la sociedad no es estática y aquí se expresa la búsqueda constante del equilibrio con diferentes inclinaciones según el espacio y el tiempo basado en un enfoque de contingencias.


Agradecimientos y Dedicatoria

a mi padre y madre por su permanente sacrificio por hacer de mi, el ser humano que hoy soy, por permitirme enriquecer permanentemente mi alma y mi conciencia que me hacen linea de acción, proyectado al infinito.

Este escrito es dedicado a la creatividad, virtud heredada de Dios y a la risa virtud del hombre que nos acerca a Dios; al espíritu de los grandes pensadores, que inspiran mi linea de acción; y a todos los que apoyaron y permitieron que mis ideas se plasmen para el tiempo.

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