
Luego de la caída de Abimael Guzmán, aparecen nuevas facciones, una de ellas LA OFICIAL que tiene por eslogan “la solución política de los problemas derivados de la guerra”, la otra es PROSEGUIR que propone continuar la lucha armada bajo los lineamientos del Marxismo-Leninismo-Maoísmo con más énfasis en el aspecto militar y con vínculos con el tráfico de drogas, pero existe otra facción pequeña pero no por ella menos peligrosa, cuyas bases se encuentran en lima y en la zona centro del país, como en Huancayo (Junín), son seguidores del planteamiento de Guzmán, y realizan acciones de agitación y propaganda en universidades y colegios.
Existe entonces un proselitismo de ideologías violentistas en algunas universidades por parte de los terroristas de Sendero Luminoso, ante lo cual se requiere combatirlo ideológicamente con los lideres universitarios de los diferentes partidos políticos democráticos, la lucha contra la subversión en el aspecto ideológico esta en las manos de los jóvenes cuadros que en ellos participan, el silencio y la negación de esta problemática nos hace partícipe de un futuro nefasto, la verdad histórica nos demuestra que es ahora cuando se debe combatir ideológicamente al enemigo de la democracia y no cuando cientos de jóvenes engañados, concientizados y enamorados por el fanatismo y/o el resentimiento opten por las armas y no por la lucha de ideas, no podemos permitir que sendero avance sin tener una respuesta ideológica de la democracia.
Sendero no constituye un problema para el estado en este momento, pero hay que señalar que si oportunamente no se desarticula la facción que viene actuando, el grupo puede seguir creciendo.
Hago un llamamiento a todos esos jóvenes que no queremos que vuelvan las épocas de violencia, jóvenes de todos los partidos políticos y movimientos sociales los invito a ponerse en pie de lucha ideológica, usemos nuestros intelectos, nuestras capacidades de organización para demostrar con ideas que la solución no es la que brindan estos rezagos de sendero luminoso y que la juventud de hoy no es la misma del ayer y que sabemos diferenciar entre el camino oscuro de la confrontación en sangre y el camino de la confrontación en ideas, tengo por seguro que miles de jóvenes no solo pertenecientes a un partido político o aun movimiento, sino todo aquel que ame a su Perú se unirá a esta causa de paz.
Existe entonces un proselitismo de ideologías violentistas en algunas universidades por parte de los terroristas de Sendero Luminoso, ante lo cual se requiere combatirlo ideológicamente con los lideres universitarios de los diferentes partidos políticos democráticos, la lucha contra la subversión en el aspecto ideológico esta en las manos de los jóvenes cuadros que en ellos participan, el silencio y la negación de esta problemática nos hace partícipe de un futuro nefasto, la verdad histórica nos demuestra que es ahora cuando se debe combatir ideológicamente al enemigo de la democracia y no cuando cientos de jóvenes engañados, concientizados y enamorados por el fanatismo y/o el resentimiento opten por las armas y no por la lucha de ideas, no podemos permitir que sendero avance sin tener una respuesta ideológica de la democracia.
Sendero no constituye un problema para el estado en este momento, pero hay que señalar que si oportunamente no se desarticula la facción que viene actuando, el grupo puede seguir creciendo.
Hago un llamamiento a todos esos jóvenes que no queremos que vuelvan las épocas de violencia, jóvenes de todos los partidos políticos y movimientos sociales los invito a ponerse en pie de lucha ideológica, usemos nuestros intelectos, nuestras capacidades de organización para demostrar con ideas que la solución no es la que brindan estos rezagos de sendero luminoso y que la juventud de hoy no es la misma del ayer y que sabemos diferenciar entre el camino oscuro de la confrontación en sangre y el camino de la confrontación en ideas, tengo por seguro que miles de jóvenes no solo pertenecientes a un partido político o aun movimiento, sino todo aquel que ame a su Perú se unirá a esta causa de paz.




